Antes que nada, unos comentarios a la organización del concierto: 1) No es demasiado caballeroso retrasarse 30 minutos en la apertura de puertas, especialmente cuando llueve y no hay donde formar una cola con decencia, pero pase. 2) No es demasiado caballeroso obligar al personal a registrarse en un mailing list para, además, repetir el registro a la entrada del concierto, con las colas monumentales que ello ocasiona, pero pase. 3) Tampoco es demasiado caballeroso retardar el inicio del concierto 90 minutos, aduciendo que el artista invitado era un DJ que estaba pinchando durante este lapso. Cierto es que este DJ hizo bien su trabajo, pero no quedó muy clara la diferencia entre esta actuación como “artista invitado” y el hilo musical que se usa para matar el tiempo antes del concierto, tal vez será porque al DJ no se le encontraba sin mirar tras las columnas del fondo de la sala, pero pase.
Y pase por qué? Pues porque no es fácil ver a M83 en nuestro país, aunque sea una banda del país vecino y especialmente, porqué ya no se hacen conciertos de calidad por debajo de los 20 Euros, cosa que me parece muy exagerada. Luego acepto que me traten como a un borrego por un buen concierto a cambio de lo explicado en el primer párrafo… O no lo acepto?
Pero vayamos al grano, buen recital de Anthony Gonzalez y los suyos, que alegró a todos aquellos que se quedaron sorprendidos por la falta de tacto que recibió el conjunto en el ya pasado Daydream Festival 2008, donde la organización (nuevamente) les facilitó los servicios de un técnico de sonido especialista en tostadoras. En esta ocasión, y acompañado por una formación estable de batería, guitarra y voz-teclista, M83 acudía al minúsculo escenario de la sala 3 de Razzmatazz a presentar su último trabajo, Saturdays = Youth, que respira influencias de New Order y Boards of Canada por los cuatro costados.
Durante casi una hora y media, retumbaron por las paredes de la sala perfectamente ejecutados varios temas de este último álbum, empezando con “Graveyard Girl” y terminando con “Coleurs”, además de “Skin of the Night” o las fantásticas “Kim & Jessie” y “We own the sky” entre otras. Pero en un concierto de M83 no se olvidan los hits de discos anteriores, incluso aquellos pertenecientes a la época en la que M83 era un dueto de genios, formado por el propio Gonzalez y Nicolas Fromageau. De este modo sonaron “Sitting”, "Don't Save Us From The Flames” o la espectacular “Teen Angst”, todas ellas muy bien recibidas por la muchedumbre que se apelotonaba en el reducido espacio.
En resumen, fantástico, un 10 para el acontecimiento, obtenido de la media de un 20 para M83 y un 0 para la organización. Cómo si fuera la primera vez…